Eres el dramaturgo de tu vida

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Oye, mira esto.

Te tengo una nueva forma para que veas tu vida, una especie de nueva perspectiva sobre las cosas.

¿Sabías que eres el dramaturgo de tu propia vida?

Sí, eso mismo, el dramaturgo.

Te puedes estar preguntando, ¿y qué es un dramaturgo?

Bueno, según la definición, un dramaturgo es el autor de obras dramáticas, alguien que produce el guion de una obra teatral, que puede ampliar la experiencia humana y enriquecer nuestro asombro y apreciación de la vida.

Míralo de este modo: tu vida es como una obra de teatro, y tú eres quien escribe dicha obra. Tú decides lo que ocurre.

Por supuesto, ten en mente que, como todas las cosas de la vida, nada tiene una certeza absoluta. Siempre hay obstáculos para superar y alguien podría romperse una pierna (por decirlo de algún modo), cualquier cosa puede pasar. Pero tú escribes los cimientos y las líneas.

Ah, por cierto, resulta que también eres el actor principal, haciendo el papel protagonista en la obra. Y no olvidemos que también eres el director de audición de todos aquellos a tu alrededor, tú eliges dónde se representará la obra y qué tipo de personajes estarán en tu guion.

Sin embargo, ten en mente que tienes límites. Eres libre de decidir aquellas cosas que eres capaz de controlar, y debes dejar el resto al destino.

Escribes el guion y lo editas como quieras. Con el tiempo, la madurez y la sabiduría, tu escritura cambiará, y tus objetivos y sueños se adaptarán a esos cambios.

Lo que estoy tratando de señalar aquí es que en todo lo que hacemos, somos nosotros los que tomamos las decisiones.

Es nuestra elección la que tendrá finalmente la responsabilidad.

Todos hemos logrado dar buenas excusas sobre cosas que no queremos hacer o que no nos gustan, supongo que eso forma parte de la naturaleza humana, pero lo que no nos podemos permitir es excusarnos de hacer lo que es correcto.

Debemos estar listos para tomar las riendas, rescribir el guion de nuestra vida según sea necesario, y no ser tímidos ni temerosos de lo que los críticos puedan pensar.

¿Cuántas veces has estado en una situación en la que hiciste o dijiste algo que jamás hubieras deseado?

Sé que eso me ha pasado más veces de las que puedo recordar. Siempre tengo esos pensamientos y arrepentimientos. “¿Por qué dije eso?”, o “¿por qué no dije aquello?”. Pero luego me doy cuenta de que jamás es demasiado tarde para rescribir mis errores.

Por supuesto, jamás podrás devolver las cosas que dijiste, pero sigues teniendo el control sobre cómo manejas tu vida.

Y en esto recae la parte de la responsabilidad propia, decidimos qué decir y cómo decirlo. También decidimos a quién le decimos las cosas y a quién no.

¿Y si pudieras rescribir las cosas que has dicho o has hecho en tu vida y de las que te arrepientes? ¿No sería maravilloso? Es decir, si pudieras echar esas cosas hacia atrás con completa sinceridad de corazón, ¿no lo harías?

De seguro que sí, yo lo haría, todos nosotros, ¿qué tendríamos que perder?

Bueno, aquí está lo grandioso de ser el dramaturgo de tu vida: puedes retroceder las cosas, todas ellas. Solo tienes que seguir estos pasos sencillos para volver a escribir aquello de lo que te arrepientas:

  • Pídele perdón a Al‑lah con total sinceridad y con seriedad de corazón.
  • Siéntate y rescribe, literalmente, esa situación o conversación del modo en que debería haber ocurrido para terminar con una situación positiva.
  • Discúlpate con cualquiera a quien hayas lastimado.
  • Asegúrate de recordar esas cosas de las que te arrepientes, qué y por qué ocurrió, analiza cada situación individualmente y contempla las formas en que puedes asegurarte de que no se repita.
  • Pide orientación en tus futuras decisiones.

Con estos sencillos pasos comenzarás a convertirte en el dramaturgo de tu vida, y serás capaz de dirigir tus experiencias de vida de forma inteligente, con decisiones sabias y teniendo consideración con los demás.

Una última cosa a recordar sobre ser tu propio dramaturgo. Echa un vistazo a tu alrededor, una mirada seria a la gente en todos los ámbitos de tu vida, sus antecedentes educativos, los ricos y los pobres, los débiles y los fuertes, y date cuenta de esto: todos escriben el guion de su propia vida, pero no todos lo hacen con un significado y un propósito.


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