La verdadera taqwa y el precioso fruto que conlleva

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El significado de la palabra árabe taqwa es muy difícil de traducir al español, debido a su tremenda profundidad espiritual y al matiz que la Revelación (Corán y Hadiz) le ha infundido: Temor de Dios y consciencia de Dios, piedad y fervor, también devoción, religiosidad y reverencia son algunos intentos de transmitir su importancia. La taqwa abarca todos estos significados, y aún el sentido islámico educado se siente insatisfecho con la explicación en español. El núcleo de la taqwa es la bondad (jair), es el objetivo final de la religión dentro del ser humano, y es la mejor provisión para el Día de la Resurrección.

Sin embargo, taqwa va más allá de ser un término islámico en árabe, el idioma del Corán. En todas las épocas desde que fue creado el ser humano, y en todos los Libros Celestiales Revelados a la humanidad, Al‑lah les ha ordenado la taqwa a Sus siervos, y ha encomiado la taqwa: {He ordenado a quienes recibieron el Libro anteriormente y también a ustedes tener taqwa} [Corán 4:131].

Nuestro Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, jamás se cansó de aconsejarles a sus seguidores que fomentaran la taqwa, nunca dejó de caracterizar la taqwa como el premio sobre el cual todo musulmán debe fijar sus ojos, si su corazón realmente anhela el Rostro de Al‑lah y el triunfo de Su cercanía en Su Paraíso.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, inició todos sus discursos con la frase: “Les aconsejo la taqwa de Al‑lah…” (Abu Dawud y Tirmidhi). Cuando enviaba una delegación o una expedición, les ordenaba a sus comandantes y a su compañía la taqwa de Al‑lah (Múslim). Asesorando a su eminente compañero Muad Ibn Jabal, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, lo instó a la taqwa de Al‑lah en todos sus asuntos: “¡Oh Muad! Sobre ti está la taqwa de Al-lah dondequiera que estés”. Con esto, él quiso exhortar a su emisario a un constante temor y consciencia de la presencia permanente y la omnipotencia de Al‑lah, a un temor vigilante, esperanzador y devocional de Él en todas las situaciones, condiciones y actos que se le presentarían (en público y en privado, para su gusto o su disgusto, estando de viaje o establecido, en la pobreza y en la opulencia) en su embajada del Islam y de su Profeta.

Esta fue una lección que nuestros antepasados rectos (As-Salaf) entendieron en su totalidad, consideraban a la taqwa como el máximo premio. Solían exhortarse unos a otros sobre ella, y haciendo eco del consejo del Profeta, ellos comenzaban sus cartas con las palabras: “Te aconsejo la taqwa de Al‑lah, pues es lo más honorable que puedas aconsejar, lo más virtuoso que puedas revelar, y tu inversión principal. Que Al‑lah te ayude y nos ayude a tener taqwa, y que Él nos recompense y a ti de forma generosa por ello” (Yamia Al Ulum wa Al Hikam, 158).

El Imam Ibn Rayab Al Hanbali reunió en su libro Yamia Al Ulum wa Al Hikam (de donde tomé la cita anterior) una gran cantidad de refranes, anécdotas y citas, para subrayar la importancia de la taqwa y la enorme estima que nuestros nobles antepasados le tuvieron y por la que la desearon.

La realidad de la taqwa

Muchos han tratado de explicar el término coránico taqwa. El quinto califa bien guiado, Umar Ibn Abd Al Aziz, dijo de ella: “La taqwa no es ayunar de día y rezar de noche, y alternar las obras malas con las buenas. Taqwa es abandonar lo que Al‑lah ha prohibido y hacer lo que Él ha prescrito”.

El gran erudito Ibn Al Qaiem Al Jawziyyah dijo: “Se dice que uno tiene taqwa cuando levanta una barrera protectora entre uno mismo y el castigo de Al‑lah. Esto, sin embargo, solo se logra a través de cumplir con los mandamientos de Al‑lah y de evitar Sus prohibiciones. La esencia de la taqwa es obedecer a Al‑lah por la creencia en Sus mandamientos y promesas, en espera de Su recompensa, y evitar los actos y pensamientos que Él ha prohibido, por la creencia en el beneficio de obedecer Sus mandatos y temer Su amenaza”.

Alq Ibn Habib, el tabií[1], que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “Cuando la fitna (prueba, guerra civil, persecución, etc.) ataca, apágala con taqwa”. Alguien le preguntó: “¿Y qué es taqwa?”. Dijo: “Taqwa es ser obediente a Al‑lah sobre una ‘luz’ proveniente de Al‑lah, buscando Su recompensa; y abstenerse de los pecados, sobre una ‘luz’ de Al‑lah, temiendo Su castigo”.

Comentando la definición de taqwa hecha por Alq Ibn Habib, el Imam Ibn Qaiem dijo: “Esta es la mejor definición de taqwa[2]. El Imam Dhahabi, comentando esta misma definición dijo: “La definición de taqwa de Alq es ingeniosa y sucinta, pues no se obtiene taqwa sin amal (trabajo). El trabajo (las obras) no será de bien alguno sin el ilm (conocimiento de los requerimientos revelados por Al‑lah) y sin seguir las huellas (ittiba) del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Y amal, ilm e ittiba son inútiles si no se hacen puramente por la causa de Al‑lah” (véase Siyar Alam An-Nubala’).

Ibn Qaiem dijo también: “No hay ‘trabajo’ salvo que este tenga necesariamente un origen y una finalidad, pues amal (un trabajo o una obra, ‘labor’) no califica como obediencia a Al‑lah a menos que se genere de la creencia, es decir, que sea realizada por la creencia pura en Al‑lah y en Su promesa, en lugar de ser una mera función de la costumbre o un deseo vano. Un ‘trabajo’ que acerca al siervo hacia Al‑lah debe originarse en la fe pura en Al‑lah, y tener por objetivo último el logro de la recompensa y la complacencia de Al‑lah”.

Todos los intentos anteriores de explicar, definir y caracterizar la taqwa, destacan tres aspectos de su naturaleza fundamental:

1) Taqwa es la cualidad más importante en la vida de un musulmán.

2) Taqwa es una característica de rango elevado, y alcanzarla eleva el rango de uno mismo ante Al‑lah.

3) La taqwa está establecida de forma inequívoca en el Corán como el criterio clave que determina el rango de uno en la jerarquía moral de la excelencia humana en relación a todos los demás seres humanos, ya sean del pasado, el presente o el futuro. Es por esta razón que la taqwa tiene su sede en el corazón espiritual del ser humano (qalb), el órgano sobre del que depende la bondad de las demás facetas del carácter del musulmán. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Sin duda, en el cuerpo [humano] hay un bulto como un bocado que, si es bueno, todo el cuerpo se hace bueno; y cuando está corrupto, todo el cuerpo se corrompe” (Bujari).

Dando testimonio del hecho de que el qalb es el lugar de la taqwa, el gesto del Profeta fue categórico cuando, una vez, hablando sobre la ubicación de la taqwa, señaló tres veces el centro de su pecho. Otra prueba es la afirmación de Al‑lah: {Sepan que respetar los ritos de Dios dimana de la piedad que hay en los corazones} [Corán 22:32]. Además, dijo el Profeta: “De hecho, Al‑lah no los juzga por sus formas corporales externas ni por su riqueza. En lugar de eso, Él los juzga por sus corazones [espirituales] y sus obras” (Muslim).

Ahora, si el qalb es el lugar donde reside la taqwa, entonces se deduce que nadie más que Al‑lah, el Conocedor Único del reino de lo oculto, lo conoce, porque Él sabe lo que hay en nuestros corazones, lo público y lo privado. Al‑lah dijo: {Él bien sabe quién es realmente piadoso} [Corán 53:32].

La importancia de la taqwa

Taqwa es el premio último que busca el creyente, el más excelente de los esfuerzos en el camino de Al-lah. Quien tiene taqwa, tiene el rango más elevado con Al-lah. Considera por un momento la gran magnitud de la taqwa y la inmensidad de sus consecuencias.

Al-lah llama a la taqwa “la palabra de la piedad” (Kalimat At-Taqwa). Él dijo: {Cuando los que se negaron a creer cerraron sus corazones con una arrogancia similar a la de la época de la ignorancia [previa al Islam], Dios hizo descender el sosiego sobre Su Mensajero y sobre los creyentes, y les infundió la Palabra de la Piedad (Kalimat At-Taqwa), pues eran los más merecedores y los más dignos de ella. Dios lo sabe todo}  [Corán 48:26]. Ibn Abbás dijo: “Kalimat At-Taqwa es el reconocimiento de que no hay dios sino solo Dios”. Ibn Qaiem dijo: “Kalimat At-Taqwa es la ‘palabra’ por la cual uno se hace consciente de Al-lah. La forma más excelsa de esta palabra es ‘la ilaha il-la Al-lah (no hay divinidad excepto Al-lah). Sin embargo, toda palabra o frase por la cual uno se haga consciente de Al-lah, se agrupa dentro del término Kalimat At-Taqwa (Shifá ul Alil, 60). Muyáhid Ibn Yabr dijo: “Kalimat At-Taqwa es pureza de intención (ijlás)” (Tafsir Al Qurtbi, 16:691).

  1. Taqwa (y ninguna otra consideración) es el criterio por el cual Al-lah juzga a la gente y determina su valía ante Él. Al-lah dijo:{¡Oh, seres humanos! Los he creado a partir de un hombre y de una mujer, y los congregué en pueblos y tribus para que se reconozcan los unos a los otros. El mejor de ustedes ante Dios es el de más taqwa (el que más teme a Dios). Dios todo lo sabe y está bien informado de lo que hacen} [Corán 49:13].
  2. Taqwa es el elemento sin el cual las obras de una persona son indignas, inertes, hechas completamente inútiles ante Al-lah. Al-lah dijo:{Dios solo acepta las obras de los que obran con fe sincera (taqwa)} [Corán 5:27]. El Imam Ibn Qaiem dijo: “El mejor comentario sobre el significado de esta aleya es este: Al‑lah solo aceptará las obras de quien está consciente de Él al llevarlas a cabo, es decir, que las hace puramente por la causa de Al‑lah y en la forma en que han sido prescritas por Al‑lah, Glorificado sea, y Su Mensajero. Dos condiciones que solo el ilm, el conocimiento de la Revelación, lo equipa a uno para cumplirlas” (Mifta Dar As-Saadah, 1,82).
  3. Todos los profetas de Al‑lah les ordenaron a sus pueblos la taqway subrayaron su valía para ellos. El Corán da testimonio de esto: {Su hermano Noé les dijo: “Tengan temor de Dios (taqwa)”} [26:106]; {Su hermano Hud les dijo: “Tengan temor de Dios (taqwa)”} [26:124]{Su hermano Sálih les dijo: “Tengan temor de Dios (taqwa)”} [26:142]{Su hermano Lot les dijo: “Tengan temor de Dios (taqwa)”} [26:161].
  4. Al‑lah les ordena a Sus siervos la taqwa, el temor a Dios, y que esta es una condición que define en sí misma al creyente. Él dice:{Esta es la comunidad a la que pertenecen [la de los Profetas], que es una única comunidad, y Yo soy su Señor; tengan taqwa (temor de Mí) [Corán 23:52]. Y: {¡Oh, siervos Míos! Tengan taqwa (temor de Mí) [y crean]} [Corán 39:16]. Y también: {¡Oh, creyentes! Tengan taqwa (temor de Dios) como es debido, y no mueran sino como creyentes monoteístas} [Corán 3:102]; y dijo: {He ordenado a quienes recibieron el Libro anteriormente y también a ustedes tener taqwa (temor de Dios)} [Corán 4:131].
  5. Taqwaes el fruto de la adoración: {¡Oh, seres humanos! Adoren a su Señor que los creó a ustedes y a quienes los precedieron, para que así alcancen el temor devocional de Dios (taqwa)} [Corán 2:21]. Por esta razón, Al‑lah nos prescribió el ayuno ritual (saum), pues es uno de los mayores medios para alcanzar la taqwa. Al‑lah dijo: {¡Oh, creyentes! Se les prescribe el ayuno al igual que fue prescrito a quienes los precedieron, para que alcancen la taqwa} [Corán 2:183].

Los frutos de la taqwa

Al‑lah honra a la gente de taqwa y le otorga incontables recompensas y beneficios, tanto en este mundo como en el Más Allá. Ningún ser humano puede enumerar adecuadamente todos los beneficios de la taqwa, pero hay ocho grandes ganancias que la taqwa nos ofrece. Te las presento para motivarte y motivarme a mí mismo a un autoexamen sobrio y sincero de consciencia de nuestra taqwa como hábito del corazón, y como la fuerza motivadora detrás de nuestra conducta.

  1. La taqwagarantiza la admisión de uno en el Jardín del Paraíso. Al‑lah dijo: {Ese es el Paraíso que haré heredar a quienes de Mis siervos hayan sido piadosos} [Corán 19:63].
  2. Al‑lah promete garantizarles un fácil acceso al conocimiento beneficioso a aquellos cuyos corazones alberguen taqwa, y conferirles una visión divinamente otorgada para guiar sus pasos en medio de la oscuridad de la ignorancia y la confusión. Al‑lah dijo:{¡Oh, creyentes! ¡Tengan temor de Dios y crean en Su Mensajero! Les multiplicará Su misericordia, les dará una luz para el camino y los perdonará. Dios es Absolvedor, Misericordioso} [Corán 57:28].
  3. Al‑lah concede a la gente de taqwa un camino para salir de toda angustia, un alivio para toda adversidad y un buen final después de cada aflicción. También facilita sus esfuerzos y les provee en formas que nunca anticiparon. Al‑lah dijo: {Sepan que a quien tenga temor de Dios, Él le dará una solución, y le dará sustento de donde no lo esperaba}[Corán 65:2-3]. Y Al‑lah también dijo: {Sepan que a quien tenga temor de Dios, Él le facilitará sus asuntos} [Corán 65:4].
  4. A quien tiene taqwa, sus pecados le serán perdonados y las recompensas que recibe por sus buenas obras, aunque sean escasas, se multiplicarán muchas veces. Al‑lah dijo:{A quien tenga temor de Dios, Él le perdonará sus malas obras y le aumentará su recompensa} [Corán 65:5].
  5. Quien tiene taqwa alcanza el estado de wilaya(el estado de amistad con la divinidad) y se le promete una vida plena en este mundo y en el Más Allá. Al‑lah dijo: {Los amigos cercanos de Dios no han de temer ni estarán tristes, porque creyeron y fueron piadosos} [Corán 10:62-64].
  6. Con lataqwa un siervo gana el amor y el apoyo de Al‑lah. Al‑lah dijo: {Dios ama a los que tienen taqwa (los piadosos)} [Corán 9:4]. También dijo: {Tengan taqwa de Al‑lah [temor de Dios] y sepan que Al‑lah está con la gente de taqwa (los piadosos)} [Corán 2:194].
  7. La taqwa le permite al siervo el paso seguro sobre el Sirat(cruce) que Al‑lah establece a través del abismo del Infierno en el Día del Juicio como paso hacia el Paraíso, y les permite cruzarlo: {Todos ustedes lo contemplarán [al Infierno], y esa es una determinación irrevocable de tu Señor. Luego, salvaré a los que tienen taqwa (los piadosos) y dejaré en él a los que cometieron la injusticia [de la idolatría] de rodillas} [Corán 19:71-72].
  8. A la gente de taqwa se le promete un buen final en esta vida y en el Más Allá:{La morada de la otra vida [en el Paraíso] es para quienes no son soberbios ni siembran la corrupción en la Tierra. ¡Bienaventurados sean los que tienen taqwa (los piadosos)!} [Corán 28:83].

Aun así, los frutos saludables de la taqwa están más allá de nuestra capacidad para enumerar, y más allá de nuestra capacidad de imaginar en su abundancia, pues son demasiados y maravillosamente esplendorosos en toda su variedad para que una mera criatura los nombre. Pero quizás, el sabor de la propagación espiritual que se nos ha presentado haya sido suficiente para ponernos en la búsqueda de sus delicias y su feliz consecuencia, y para iniciar un anhelo renovado por la Luz del Rostro de Aquel para quien la taqwa siempre está dirigida.

Al‑lah te conceda la taqwa en todas tus acciones, y a todos y cada uno de nosotros.

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[1] Tabií: Sucesor, es decir, una persona que perteneció a la generación siguiente a la de los compañeros.

[2] Ar-Risalah At-Tabukiah, 45.


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