Los milagros de los profetas (parte 2 de 3)

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Condiciones del milagro

A la luz de la definición mencionada, podemos concluir las siguientes condiciones para que un milagro sea verdadero:

  1. El milagro debe ser de Al-lah, Exaltado sea, y de nadie más, ya sea que se trate de un discurso como el Corán o de una acción, como en el caso de Moisés, la paz sea con él, que abrió el mar en dos.
  1. Debe ser sobrenatural, de otro modo cualquier timador podría proclamarse profeta. Esta condición excluye la magia, la hechicería y los inventos modernos.
  1. Debe estar en manos de la persona que afirma ser Profeta, de modo que se constituya en un signo de su veracidad. Esto excluye los milagros que ocurren como una señal de honor o ayuda, o como un camino progresivo hacia la destrucción.
  1. Debe estar asociado con la afirmación de la profecía y acompañado por ella, ya sea en el momento actual o virtualmente, como cuando es retrasado por un corto período de tiempo después de la profecía.
  1. Debe coincidir con el objetivo en cuestión, esto es debido a que si ocurre de forma que no coincide con lo que desea obtener quien lo realiza, sería considerado un insulto. Un ejemplo de ello es lo que le ocurrió a Musailimah el mentiroso, cuando escupió en un ojo para curarlo, el otro ojo que estaba sano quedó ciego también.
  1. No debe negar que aquel que proclama profecía es, de hecho, un Profeta. Por ejemplo, si una persona dice que su milagro es hacer que un cuerpo inanimado hable, y tal objeto habla con palabras que niegan la declaración de esa persona de ser un Profeta, ese milagro entonces es prueba de que su proclama es una falacia. 

Los beneficios de los milagros y la sabiduría detrás de ellos 

No hay duda de que hay muchos y muy grandes beneficios, y una visión muy amplia detrás de los milagros que Al-lah, el Todopoderoso, otorgó a Sus profetas y mensajeros. Algunos de esos beneficios son:

  1. Manifestar la omnipotencia de Al-lah, el Altísimo. Esto se debe al hecho de que realizar actos sobrenaturales usualmente es imposible para la gente común. Cuando Al-lah, el Todopoderoso, brinda a Sus mensajeros la habilidad de realizar tales acciones, esta sería una prueba clara de la magnitud de Su poder. Esto también muestra que Él es el Único que tiene control sobre las leyes cósmicas, y que no son tales leyes por sí mismas las que controlan el universo. Al-lah, el Todopoderoso, dice sobre la creación de ‘Isa (Jesús), la paz sea con él: {Dijo: ¡Oh, Señor mío! ¿Cómo podré tener un hijo si no me ha tocado ningún hombre? Le respondió: ¡Así será! Al-lah crea lo que Le place. Cuando decide algo, solo dice: ¡Sé!, y es} [Corán 3:47].
  2. Para mostrar la misericordia de Al-lah, Glorificado sea, hacia Sus siervos. Al-lah, el Altísimo, no solo envió mensajeros y les reveló libros que se corresponden con la disposición natural de la gente hacia el monoteísmo, sino que apoyó a Sus mensajeros con milagros para no dejarles excusa a aquellos que rechazan la verdad y la religión traída por los profetas. Estos milagros también animan a la gente a creer en los profetas y sus mensajes, lo cual no sucedería si a los profetas no se les hubiese otorgado milagros.
  3. Para mostrar la sabiduría integral de Al-lah, el Todopoderoso. Cuando alguien quiere enviarle a otra persona un mensaje importante, debe proporcionarle una evidencia o un indicio que pruebe la autenticidad de su mensaje. Enviarlo sin tal evidencia sería imprudente. Entonces, ¿qué pasa con un gran mensaje, enviado por Al-lah, el más Justo de los jueces? Por lo tanto, Al-lah, el Altísimo, jamás envió a un Mensajero sin apoyarlo con milagros que probaran la veracidad de su mensaje.
  4. Establecer pruebas contra los incrédulos y para desvirtuar sus excusas. Después de esto, toda persona en su sano juicio estará segura de que los incrédulos han negado la verdad cuando se les hizo evidente y después de ver sus pruebas, debido a sus disputas irracionales y su obstinación. Por lo tanto, Al-lah, el Todopoderoso, dice, narrando lo que le dijo Musa (Moisés), la paz sea con él, al Faraón de Egipto: {Dijo [Moisés]: Tú sabes bien que solo el Señor de los cielos y de la Tierra ha enviado estos signos claros. Por cierto, ¡oh, Faraón! que estás perdido} [Corán 17:102].
  5. Mostrar la misericordia de Al-lah, el Todopoderoso, hacia Sus mensajeros. Esto es porque si Él hubiera enviado un Mensajero sin apoyarlo con milagros para probar la veracidad de Su mensaje, nadie le habría creído, y habría estado expuesto a la burla, el ridículo y la incredulidad. Por lo tanto, el brindarles a los profetas tales milagros fue una misericordia de Al-lah, el Altísimo, pues les facilitó convencer a la gente de forma que no podían oponerse y que no podían rechazar, excepto si lo hacían por incredulidad y obstinación.

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