Venciendo la ansiedad (parte 5 de 5)

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Descargar y aplacar las emociones es el tercer paso en la afrontación constructiva. Algunos psicólogos occidentales sugieren métodos tales como golpear una almohada, escuchar música, escribir un diario, hablar con un amigo. Estas cosas tienen sus efectos mitigantes; sin embargo, la forma más efectiva que nosotros como musulmanes tenemos a nuestra disposición para descargar y aplacar las emociones, es volvernos a Al-lah, Alabado y Glorificado sea. Comunicarnos con Él durante el Salat y los Du’as no puede ser comparado con ninguna otra forma de aliviar las emociones. Pero, para experimentar la comodidad que está a nuestro alcance mediante el Salat, debemos realizarlo con Jushu’. Jushu’ es una forma de abordar y realizar el Salat con conciencia, sumisión y humildad; con calma, dignidad y paz.

Ha llegado el momento de adquirir práctica y tomar el control; de aplicar el conocimiento que hemos obtenido y reflejarlo. Entonces, observemos dos completas y excelentes formas prácticas de trabajar con los tres pasos de afrontación constructiva:

  • Disciplinando los pensamientos y el diálogo interior, como una forma de poner cualquier evento o situación estresante en una perspectiva balanceada y saludable.
  • Incrementar el Jushu’ en el Salat para pedir a Al-lah Su ayuda y guía con respecto a los eventos o situaciones estresantes, y también para descargar y aplacar las emociones.

Además de estas dos formas prácticas para incrementar nuestra capacidad de afrontación positiva, podemos enumerar una serie de otros excelentes medios:

  • Reflexionar sobre los versos y hadices mencionados con respecto a lidiar con el estrés. Reflexionar a menudo y profundamente. La reflexión lleva a la comprensión y la convicción. Nos ayuda a digerir e internalizar estos principios profundos. La reflexión nos ayuda a poner las cosas en una perspectiva apropiada y a mantener una saludable y productiva perspectiva, independientemente de cuán difíciles estén las cosas.
  • Buscar el conocimiento continuamente para así profundizar tu comprensión del Islam.
  • Suplicar a Al-lah es la mejor forma de mejorar tu situación, curar tus heridas, facilitar el mejoramiento en todos y cada uno de los aspectos de tu vida diaria.
  • Practicar el Sabr (la paciencia) y el agradecimiento a Al-lah. Este es un gran antídoto contra la tristeza o la depresión, que surgen usualmente en estas condiciones a causa de enfocarnos en lo que no tenemos o de lo que estamos privados, o con lo que tenemos que luchar. Pero si la mente y el corazón están llenos de gratitud por lo que tenemos, y mantenemos en una perspectiva adecuada el tema de la lucha y el esfuerzo, entonces existe poco o ningún espacio en nuestras mentes y corazones para sentimientos de privación o resistencia a las luchas en nuestras vidas.
  • Aumenta tu confianza en Al-lah. {…encomiéndate a Al-lah. Al-lah ama a quienes se encomiendan a Él} [Corán 3:159].
  • Practica el control de los impulsos en el marco de contener las respuestas negativas de afrontamiento a las situaciones difíciles. Estas respuestas incluyen cosas como comer en exceso, perder la compostura, dormir mucho o poco, etc.
  • Articula tus metas, ya sean personales, maritales, familiares, espirituales, etc. Este es un antídoto muy eficiente contra la depresión y la confusión emocional, porque las metas crean significado y propósito en nuestras vidas. Una buena forma de comenzar a descubrir las metas es escribir las respuestas a las siguientes preguntas: ¿Quién soy? ¿Cuál es mi misión en la vida? ¿Qué es lo que más valoro? ¿Cómo puedo contribuir mejor al bienestar y al progreso de la humanidad?

Renovar y profundizar la sumisión a Al-lah, Alabado y Glorificado sea. Esta sumisión no es solo intelectual, también tiene que involucrar el aspecto físico, emocional y espiritual de nuestro ser. Someterse a Al-lah es aceptar Su plan y designio, y aceptar agradecidos nuestro destino, tanto lo bueno como lo malo de este. Esto de ninguna manera compromete nuestro desafío de ser proactivos y de utilizar las leyes de causa y efecto al esforzarnos para hacer lo mejor que podamos. De hecho, aceptar el designio y el plan de Al-lah requiere que nos esforcemos en aquellas condiciones y circunstancias de nuestras vidas para alcanzar la excelencia. Someterse a Al-lah significa que dejamos de resistirnos y tratar de escapar de las condiciones de nuestras vidas. Nos esforzamos activamente por cambiar aquellos aspectos negativos que pueden ser cambiados, y agradecidos aceptamos aquellas cosas que parecen por el momento estar más allá de nuestra capacidad de cambiarlas.


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