Procrastinación: Un fuego abrasador en el alma (parte 4 de 5)

El Profeta

El Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “En verdad, Al-lah ama cuando alguno de ustedes actúa, así que Él lo perfecciona” [Al Baihaqi].

Mi búsqueda es hacia la perfección de MI SER

A continuación mostraremos las formas de superar el hábito de la procrastinación a través del diseño de una rutina de “enfoque/organización/lograr que se haga”.

En la primera parte de este artículo, analizamos los hallazgos de Piers Steel en su estudio sobre la procrastinación. Basados en tales hallazgos, dijimos que si hacemos lo siguiente, dejaremos de posponer las cosas:

  • escoger hacer a un lado las distracciones y mantenernos firmes contra ellas…
  • entender la importancia de hacer algo AQUÍ Y AHORA a fin de evitar desperdiciar nuestra energía vital, evitando el desorden mental y la cacofonía del conflicto interno que se transmuta en urgencia reprimida en el momento en que cedemos a la procrastinación…
  • percibir el hacer nuestro deber de manera oportuna como una cosa muy valiosa en sí y por sí…
  • creer que podemos tomar acción y/o realizar el trabajo con seguridad y lograr que sea hecho.

Entonces es más probable que aprovechemos el momento, nutriendo cada motivación a través de su cumplimiento, y cada tarea a través de su consumación. Esto establece una base excelente para superar el hábito de la procrastinación. Podemos ver también algunas prácticas adicionales que podemos tomar para que nos ayuden en este propósito.
Practica el enfoque y la concentración
Albert Einstein fue uno de los científicos e intelectuales más influyentes de nuestro tiempo. Después de su muerte, los detalles de un método que él utilizaba para aumentar su enfoque y concentración fueron hallados entre sus papeles. Es un ejercicio que le permite a uno entrenar la mente para mantenerse completamente enfocada en la tarea en curso. Mucha gente siente que cada vez que intentan concentrarse, incluso para leer, su mente divaga y no logran completar la tarea. Prueba el siguiente ejercicio sobre la base que creó y utilizó Einstein para aumentar su enfoque y concentración.

  1. Necesitas un reloj o un cronómetro, papel y lápiz.
  2. Escribe como encabezado en la hoja de papel: “No voy a distraerme con nada”.
  3. Elije algo para leer y comienza a leerlo. Lee durante tres minutos.
  4. Cuando experimentes alguna distracción, pon tu dedo en el texto en el que te detuviste y pon una marca bajo el título “No voy a distraerme con nada”.
  5. Dite a ti mismo: “No voy a distraerme con nada” y continúa leyendo donde interrumpiste.
  6. Repite los pasos 4 y 5 cada vez que te distraigas.
  7. Al final de los tres minutos, deja de leer y cuenta el número de marcas en el papel. Esto te dirá cuántas veces te distrajiste

Repite el ejercicio tanto como desees. Puedes hacerlo varias veces al día o unas cuantas veces cada día. Comienza leyendo donde quedaste la última vez. A medida que continúes practicando esto, te distraerás menos veces y tendrás menos marcas. Trata de no tener marcas al final de los tres minutos. Una vez alcances esta meta, puedes aumentar tu lectura a 5 minutos, luego a 7, etc.

Aprende a amar el ser ordenado y organizado

Ser ordenado y organizado es posible solo cuando adoptas el hábito de hacer las cosas cuando deben hacerse, en lugar de posponerlas para algún momento futuro. Los estudios han mostrado que los individuos organizados generalmente se sienten en control de sus vidas, son proactivos y tienen objetivos articulados. Cuando se trata de superar un hábito de procrastinación, esto te ayuda a asegurarte de que las metas que te has establecido son objetivos alcanzables. También te ayuda a visualizar el proceso de trabajar hacia la meta como una serie de pequeños pasos que debes tomar, ya sea que el objetivo sea limpiar todos tus armarios o completar un ensayo para la escuela.

La idea de hacer progresos pequeños y continuos es muy islámica. Considera el siguiente hadiz: “Lo más amado por Al-lah es la acción continua y constante, aunque sea muy pequeña”.

Desglosar la meta en partes pequeñas y fáciles de manejar, te mantiene avanzando. Esto garantiza la constancia en lugar de la motivación que va y viene. Por ejemplo, si decides organizar todos tus armarios, puedes planificar ordenar un armario cada semana. Para cada armario, puedes planificar los siguientes pasos:

  1. Saca todas las cosas y ponlas en tres pilas: guardar, vender o regalar, y basura.
  2. Tira a la basura lo que está en la pila de basura. Empaca los artículos para vender o regalar y ponlos en tu puerta principal o en el baúl del auto, listos para llevar.
  3. Toma la pila de lo que vas a guardar y pon cada cosa en un estante, en una caja o sobres rotulados, utilizando algún sistema que funcione para ti.

Originally posted 2016-11-05 15:14:42.