Los compañeros del Profeta (parte 2 de 2)

Aquí presentamos las historias de vida de los pocos que fueron bendecidos con la promesa del Paraíso durante sus vidas, y otros que murieron como mártires, luchando por la causa de Al-lah, el Altísimo. Allí están incluidos muchos compañeros que eran muy cercanos al Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, y muy amados por él. Como dijo el Profeta, todos los compañeros son como estrellas, cada uno sirviendo como luz guía digna de ser seguida. Él, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, también dijo sobre ellos: “Las estrellas son una fuente de seguridad en el cielo, y cuando las estrellas desaparecen llega al cielo el mismo destino que ha sido prometido, que se hundirá en la oscuridad. Y yo soy una fuente de seguridad para mis compañeros, y cuando me vaya esto recaerá sobre muchos de mis compañeros, como se les ha prometido. Y mis compañeros son fuente de seguridad para la Ummah (nación), y cuando se vayan esto recaerá sobre la mayoría de mi Ummah, pues es la gente a la que se le ha prometido” [Muslim].

Al-lah, el Todopoderoso, dice: {Y todos tienen una dirección a la cual orientarse. ¡Apresúrense a realizar obras de bien! Dondequiera que estuvieran Al-lah los reunirá [el Día del Juicio]. Al-lah tiene poder sobre todas las cosas} [Corán 2:148].

Aunque este versículo fue revelado cuando la Qiblah (dirección de la oración) fue cambiada de Jerusalén a La Meca, contiene una lección importante. El versículo indica que cada ser humano tiene una dirección a la que se dirige y un objetivo que está tratando de lograr, de acuerdo a su tendencia instintiva y natural de hacer el bien y la orientación que recibe de Al-lah, el Todopoderoso. De hecho, la gente es diferente en sus habilidades psicológicas, físicas, intelectuales y mentales, incluso cuando parecen ser parte de un grupo.

Por lo tanto, el Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, estaba rodeado de compañeros que, a pesar de ser la mejor y más importante generación en términos de su fe, no eran iguales en sus habilidades, esfuerzos o sacrificios. Entre ellos había un grupo a quienes el Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, les prometió el Paraíso durante sus vidas. De acuerdo a un hadiz (narración), Sa’id ibn Zaid, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Escuché al Mensajero de Al-lah, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, decir: ‘Abu Baker está en el Paraíso, Omar está en el Paraíso, ‘Uzman está en el Paraíso, ‘Ali está en el Paraíso, Talhah está en el Paraíso, Az-Zubair está en el Paraíso, Sad ibn Malik está en el Paraíso, Abdur-Rahmaan ibn ‘Awf está en el Paraíso y Sa’id ibn Zaid está en el Paraíso’” [Abu Dawud]. En otra narración, Abu Ubaidah Amr ibn Al Yarrah fue agregado, y en una tercera narración, Sa’ad ibn Abi Waqas fue incluido con los otros, que Al-lah esté complacido con todos ellos.

Estos compañeros son magníficos ejemplos para los musulmanes a lo largo de los siglos y aún hoy día, debido a su determinación de estar siempre a la vanguardia de la Verdad y la excelencia con la que cumplieron sus responsabilidades. Debemos reflexionar cuidadosamente sobre las razones por las cuales fueron honrados de esta forma por Al-lah, el Altísimo, para así cumplir con nuestro propio potencial. Trabaja duro para probar tus propias habilidades y tu esfuerzo. Es por esto que Al-lah dice: “Esfuércense (como en una carrera) para hacer todo lo que es bueno”, queriendo decir que hagas siempre de tu objetivo alcanzar el bien en cualquier dirección que tomes. El único objetivo de estos compañeros era hacer buenas obras con excelencia y con la intención de agradar a Al-lah, el Todopoderoso, en todos sus actos. Cada uno de ellos era una entidad independiente y tenía un carácter y un temperamento distintivos que eran diferentes a los de cualquier otro; sin embargo, su objetivo era uno y establecieron sus objetivos como uno solo. Sus vidas están en el epítome de la paciencia y el agradecimiento por las bendiciones de Al-lah, el Todopoderoso, y la confianza y dependencia totales hacia Él. Su determinación nunca se debilitó por las penurias y dificultades que enfrentaron hasta que alcanzaron su destino. Como dice Al-lah, el Todopoderoso: {A quienes luchen denodadamente por Nuestra causa los afirmaremos en Nuestro camino. Ciertamente Al-lah está con los benefactores} [Corán 29:69].

Aquellos que luchan contra sí mismos por la causa de Al-lah, el Todopoderoso, buscando Su cercanía y Su buena voluntad, quienes soportan todas las dificultades y tienen paciencia frente a las adversidades, reciben las buenas nuevas de que seguramente serán recompensados por su labor ardua, su fe y sus esfuerzos.

Originally posted 2016-12-07 18:27:55.