Los compañeros del Profeta (parte 1 de 2)

Introducción

Un Sahaba es alguien que estuvo en compañía del Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, creyó en su misión y en su Mensaje, y murió en estado de creyente y dentro del Islam. Por lo tanto, cualquiera que conoció al Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, y lo acompañó un día, un mes, un año, o más o menos, es considerado un compañero de acuerdo a la opinión mayoritaria de los eruditos.

Algunos eruditos como Sa’id ibn Al Musayib, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dicen que una persona no es llamada compañero a menos que haya acompañado al Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, por uno o más años, o se haya unido a él en una o más batallas. Sin embargo, la mayoría no está de acuerdo con esta opinión. Cualquiera que haya conocido al Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, entrará en la anterior clasificación de compañero, incluso si era ciego.

Abu Zar’ah Al Razi, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “El número de los compañeros del Profeta al momento de su muerte, alcanzó los 114.000, incluyendo hombres y mujeres”.

Hay acuerdo en Ahlus-Sunnah de que todos los compañeros fueron justos y confiables. Ibn Hayar, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “Los únicos que no están de acuerdo con esto son la gente de la innovación”.

Los mejores de los compañeros fueron los cuatro Califas Bien Guiados: Abu Baker, Omar, Uzman y ‘Ali, seguidos por los diez compañeros a quienes se les prometió el Paraíso, luego la gente de Bader, luego el pueblo del pacto de Hudaibiah, y así sucesivamente, en su virtud y estatus sobre el resto de los Muhayirin (emigrantes) y Ansar (residentes de Medina).

La comunidad de los musulmanes, Ahlus-Sunnah wal Jama’ah, está de acuerdo en que los compañeros del Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, deben ser mencionados de la mejor forma y con la alabanza apropiada, ya que no habrá ninguna otra generación como la de ellos.

Todas las generaciones de los musulmanes posteriores a la de los compañeros, que Al-lah esté complacido con ellos, deben asegurarse de que sus corazones estén claros al referirse a los compañeros del Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, y mencionarlos solo de la mejor forma. Uno debe abstenerse de mencionar los defectos de los compañeros y las disputas que ocurrieron entre ellos. El Imam Ash-Shafi’i, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, dijo: “Los compañeros del Profeta Muhammad eran más sabios que nosotros, su conocimiento era más profundo y tenían mejor entendimiento. Ellos nos superan en todos los temas”.

Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con él, escuchó una vez a un hombre difamando a algunos de los compañeros, de modo que le preguntó: “¿Eres de los Muhayirun?”. El hombre le respondió: “No”. Él le preguntó: “¿Eres uno de los Ansar?”. El hombre le respondió: “No”. Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con él, le dijo entonces “Y no creo siquiera que estés entre aquellos que siguieron su ejemplo en la fe (o en la buena conducta –referencia a Corán 9:100–)”.

Es obligatorio defender a los compañeros del Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, contra aquellos que los critican, y defenderlos se considera una de las mejores acciones de un creyente. Muchos grandes eruditos han escrito muchos libros sobre los compañeros y sus vidas, como Al Bujari, Al Hafiz ibn Mundah, Ibn Shahin, Ibn Hiban, Abu Nu’am, Abu Musa Al Mudaini, Ya’qub ibn Sufian, At-Tabari en Al Mu’jam Al Kabir, Ibn Abdulbar en Al Isti’ab, Ibn Al Azir en Usad Al Ghabah, Abu ‘Isa At-Tirmidhi en Tasmiyat Ashab An-Nabi, Al Mawardi, etc., entre los cuales el libro más completo fue escrito por Ibn Hayar, que se llama Al Isabah fi Tamyiz As-Sahabah.

El Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, dijo en varios momentos durante su misión que no podía garantizar el futuro de su familia ni de cualquiera de sus compañeros, que Al-lah esté complacido con todos ellos, ya que el Paraíso se alcanza solo por la gracia de Al-lah, el Todopoderoso.

Aun así, de vez en cuando mencionó que había tenido una visión o un sueño de uno de sus compañeros en el Paraíso, o de una casa construida para uno de ellos en el Paraíso. En otras ocasiones, le dijo a uno u otro de sus compañeros que se le había prometido el Paraíso. A los compañeros que recibieron estas buenas nuevas se les mantuvo un respeto profundo durante sus vidas, y continúan siendo modelos a seguir por todos los musulmanes hasta la actualidad.

Originally posted 2016-12-07 18:28:20.