- Revista AlJumuah - https://aljumuah.net -

¿Por qué hay discrepancias entre los eruditos? (parte 3 de 3)

Hay tres categorías de razones por las que un erudito no sigue un hadiz [reconocido]

Ibn Taimiah dijo: “Es un hecho establecido que ninguno de los imames reconocidos y confiables del fiqh optaría deliberadamente por una opinión que esté en contra de un hadiz del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), puesto que todos están de acuerdo en que la Sunna debe seguirse. Las razones que los hacen formular una opinión que está en contra de un hadiz del Profeta se agrupan en tres categorías:

Encontrar el camino a través de las diferencias de opinión de los eruditos

Hemos hecho un recorrido por tan solo algunas de las muchas razones para las diferencias en las interpretaciones de los eruditos. La gente siempre escucha y lee sobre las distintas opiniones y se preguntan a quién seguir.

Primero que todo, se debe estar al tanto de que no todo aquel que discute sobre la religión es un erudito. El erudito es aquella persona cuya fe, conocimiento y carácter están bien reconocidos y generan confianza. Hay dos puntos a considerar:

La respuesta es que una persona debería siempre seguir la evidencia de mayor peso, la más fuerte. Cualquiera que conozca la evidencia está en obligación de seguirla, incluso si no es lo que ciertos imames pueden haber adoptado, a no ser que haya un consenso por parte de la Umma sobre algún asunto en específico. No se debe seguir a nadie sin cuestionamiento, con excepción del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él).

Buscar fatwa y llegar a los reglamentos

Sin embargo, uno aún puede confundirse porque muchos declaran tener la evidencia sin ni siquiera comprender su significado y propósito. Para prevenir el daño resultante de esto, los musulmanes pueden clasificarse ―en términos de su capacidad de comprensión de las evidencias y llegar a los reglamentos del Fiqh― como sigue:

Primer grupo. Eruditos que tienen conocimiento y entendimiento.

Este grupo tiene el derecho ―y, de hecho, la obligación― de hacer iytihad y generar un reglamento por sí mismos.

Segundo grupo. Son los estudiantes que han alcanzado cierto nivel de conocimiento, pero que aún no están al nivel de un erudito. Esta categoría incluye aquellos sobre quienes Al-lah ha otorgado conocimiento, pero no han alcanzado el rango del primer grupo.

No hay daño en que estas personas sigan los reglamentos generales. Sin embargo, deben tener especial cuidado en contentarse solo con esto. Y deben siempre consultar a aquellos de mayor conocimiento.

Tercer grupo: La gente promedio (del común) sin conocimiento.

La gente del tercer grupo es aquella que tiene muy poco o ningún conocimiento. Dichas personas deben consultar y preguntar a la gente de conocimiento: {¡Consulten a la gente de conocimiento lo que no sepan! Los envié con evidencias claras y con Libros revelados} [Corán 16:43-44]. Para esta gente su responsabilidad es preguntar.

Pero ¿a quién le deberían preguntar? Hay muchas personas que se llaman a sí mismas o llaman a otros “eruditos”. Algunos eruditos piensan que deberían consultar con cualquier persona a la que consideren como conocedora y en quien confíen dentro de su comunidad. Esto es exactamente lo que la gente hace cuando enferma, buscan a un doctor en cuyo conocimiento confían. Otros eruditos creen que estas personas no deben preguntar a los más conocedores de entre los eruditos todo el tiempo, puesto que incluso el más conocedor de los eruditos puede tener fortalezas en unas áreas y no en otras.

La gente en tiempos de los compañeros solía preguntar a aquellos con menor conocimiento que los demás, aunque estuviesen presentes aquellos con mayor conocimiento. La verdad es que la gente no está en la obligación de preguntar a una persona en específico, aunque se crea que esta es la de mayor conocimiento. Sin embargo, deben preguntar a una persona de buena y reconocida fe, conocimiento y carácter.

Precauciones y consejos

Los musulmanes, en especial los estudiantes de conocimiento, deben tener precauciones extras y no apresurarse a responder una pregunta o generar un reglamento de la religión hasta que no hayan hecho una investigación cuidadosa del asunto, para no hablar sobre Al-lah sin conocimiento. La persona que genera una fatwa es como un mediador entre Al-lah y Sus siervos.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: “Los eruditos son los herederos de los profetas”.

Él también dijo, cuando mencionó las categorías de jueces:

Se reporta que el Imam Shafi’i dijo: “Me quejé a Waki’ (su maestro) de mi mala memoria, y él me aconsejó que me abstuviera de pecados. Me dijo: ‘Sabe que el conocimiento es una luz (guía), y la luz de Al-lah no le será dada a un pecador’”.

No cabe duda, entonces, que buscar el perdón es una razón para que Al-lah otorgue conocimiento y guía a aquellos que lo buscan.