Transformando el temor en buenos actos

{Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederemos una vida buena y le multiplicaremos la recompensa de sus buenas obras} [Corán 16:97].

Vivir en los Estados Unidos de América, en estos tiempos sin precedentes, suele hacer que los musulmanes se sientan temerosos y preocupados cuando se trata de sus vidas cotidianas. Es difícil recapitular un tiempo en la historia en el que los musulmanes no hayan estado bajo el lente observador en los Estados Unidos y, considerando la actual administración, el Islam está aun consistentemente enfocado desde una perspectiva negativa.

Como resultado de esta atención injustificada, se pueden tener serias dudas sobre si ir a un cierto lugar relacionado con nuestra comunidad y reconsiderar asistir a tal o cual evento. Es muy fácil encerrarnos en el interior de nuestras casas y poner nuestras vidas en estatus de espera frente a la “América de Trump”. Sin embargo, vivir bajo el yugo del temor no es de ninguna manera una forma de vida y está completamente en contra de lo que nuestro amado y noble Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y sus compañeros hicieron.

La vida del último Mensajero de Al-lah, Glorificado sea, es un inspirador ejemplo del que hoy en día podemos aprender y que podemos aplicar en el actual clima islamofóbico de los Estados Unidos. Nuestro noble Profeta Muhammad fue tildado de “hombre loco” cuando inició su proclamación del Islam a las masas, y los nuevos conversos al Islam fueron tratados de las formas más arbitrarias. Aun así, y a pesar de todo, la vida transcurría y los primeros musulmanes sacaron el máximo provecho de ella.

No importa en cuál de los 50 estados se viva, hay muchas maneras en que se puede representar nuestra identidad como musulmanes y servir como un vehículo de fe en el proceso.

Involucrarse con la comunidad

Una de las mejores acciones que se pueden realizar como musulmán establecido en América es involucrarse con la comunidad. Esto es pertinente especialmente si eres de los que preservan y aplican los rituales y tradiciones islámicas, tales como el hiyab o el atuendo cultural islámico. Sea que te dirijas al gimnasio o que ingreses a un supermercado para adquirir tus vegetales orgánicos favoritos, o que vayas a atender tu negocio con la apariencia del musulmán orgulloso que efectivamente eres y que saludas a todo aquél que encuentras en tu camino con una calurosa sonrisa, aunque esta no sea recíproca en el otro. Permite que tus mejores modales islámicos brillen y utiliza tu propio ser para combatir los estereotipos sobre los musulmanes que invaden los medios de comunicación.

Bien sea en público o incluso en la intimidad de tu hogar, demostrar la más elevada conducta y etiqueta islámica es una forma relevante de asegurar que el Islam establece un tono que inspira a otros a seguirlo e imitarlo.

Comprometerse con acciones buenas y caritativas

Es muy probable que hayas vivido el tiempo suficiente en el seno de tu comunidad como para distinguir a los amigos y vecinos de tu área que pasan por algún tipo de dificultad. Por ejemplo, la mujer anciana que habita en la casa de enfrente y que siempre se la ve caminando en días demasiado calurosos porque no tiene un automóvil. ¿O qué tal el señor en silla de ruedas que tiene un perro de ayuda y a quien se le dificulta sacar al animal a “caminar”? Cuando abres tus ojos y miras a los que están a tu alrededor, es fácil ver dónde puedes dar una mano para ayudar. Mantén en mente que, si la persona a la que intentas ayudar no es musulmana y no es receptiva contigo en absoluto, entonces es mejor dejar el asunto de lado. Sin embargo, si ves a alguien que necesita de algo que tú puedes efectivamente hacer por esa persona, entonces has lo mejor que puedas para ayudarlo, incluso si tienes que sacrificar un poco de tiempo en el proceso de sacar a caminar al perro del vecino o de llevar a alguien hasta el supermercado.

Recordemos lo que dijo el Profeta Muhammad: “Apresúrense a hacer buenas acciones antes de que llegue un tiempo de aflicciones como pedazos de una oscura noche, cuando un hombre será creyente en la mañana e incrédulo en la noche, o será creyente en la noche e incrédulo en la mañana, vendiendo su compromiso religioso por ganancias mundanales” (Muslim).

Trabajo organizacional y voluntariado

Existen muchas organizaciones que tienen oportunidades permanentes para hacer voluntariados cada mes. Hábitat para la humanidad, una organización para vivienda sin ánimo de lucro que construye hogares para los necesitados, establece encuentros regulares donde los voluntarios forman equipo para construir espacios de vivienda. ¡Te puedes suscribir fácilmente por medios electrónicos e incluso pedirle a algún amigo musulmán que haga lo mismo!  La Cruz Roja Americana es otra forma en la que se puede hacer un aporte a la comunidad a través de una donación de sangre, que puede salvar hasta tres vidas. Organizar una colecta de sangre en la comunidad o también ir al punto municipal más cercano y donar la propia. Se pueden encontrar oportunidades adicionales de hacer voluntariados donando tiempo a la comunidad a través de algún grupo de Facebook organizado para el trabajo voluntario en cada cuidad.

Vinculación personal con la mezquita

Cada mezquita local puede ser un recurso excelente para involucrarse con el servicio a la comunidad y hacer voluntariado en pro de causas benéficas. Muchas mezquitas en los Estados Unidos están comprometidas con el servicio a la comunidad y suelen ofrecer un calendario mensual lleno de actividades que giran en torno a los actos de adoración, así como oportunidades de voluntariado para diversidad de proyectos. Si tu mezquita local no ofrece muchas oportunidades para el voluntariado, siempre puedes acercarte al Imám para considerar formas de cómo ayudar a desarrollar algo que beneficie tanto a la comunidad musulmana como a la no musulmana. Es muy válido acercarse a los líderes de las comunidades islámicas para desarrollar juntos proyectos y asignar la coordinación de estos para que den frutos.

Diálogo interreligioso

Uno de los inesperados y muy placenteros efectos secundarios del desdén y las políticas islamofóbicas de Donald Trump, es que un mayor número de no musulmanes se están manifestando en pro de los derechos de los musulmanes en los Estados Unidos, ahora más que nunca. Cuando la “restricción de viaje para musulmanes” tuvo lugar, por ejemplo, hubo mares de apoyo por parte de las comunidades no musulmanas en cada una de las ciudades donde se realizaron las protestas. Esto es una oportunidad de oro para los musulmanes de todas las tendencias de vida para acercarse a las personas de otras creencias en un diálogo interreligioso. Hay muchas formas de hacer esto, y una de ellas es entrar en conversación con una persona de otra religión, quizá invitarlos a cenar o a una taza de café en la ciudad. Esto es un panorama ideal para resaltar la práctica personal del Islam y, en consecuencia, dejar una sólida impresión de que, a pesar de las pequeñas diferencias, los musulmanes son como cualquier otra persona. Incluso cambiando la perspectiva de una sola persona, esto puede tener un efecto positivo a largo plazo, cuando regresen de vuelta a sus comunidades o cuando vuelvan a encontrarse con un musulmán en otro momento de sus vidas. Nuestro noble Profeta Muhammad era reconocido por lograr crear y pactar tratos y alianzas con no musulmanes, pues tenía la sabiduría de reconocer que la Ummah es más fuerte cuando tenemos aliados en los cuales apoyarnos.

Activismo a través del trabajo social en red

Es posible que no se esté en posición de hacer todo lo anterior o que no se esté listo para involucrarse de manera más comprometida con la comunidad; pero por lo mínimo es posible comprometerse activamente a través de las redes sociales. Es correcto, incluso desde detrás de una pantalla se puede tener un impacto en los corazones y mentes de aquellos amigos y seres que nos son cercanos, o incluso en personas que se conocen por Internet en, por ejemplo, grupos de Facebook o similares. La clave para ser exitoso con este tipo de activismo es presentar la información correcta y profundamente basada en el Corán y la Sunna. En segundo lugar, se deben mantener excelentes modales a toda costa y restringir la lengua (y el teclado por supuesto), independientemente de cualquier posible antagonismo. Se puede utilizar la página personal para denunciar actos de agresión o de terrorismo que, por la naturaleza de nuestra fe, nunca deben ser realizados en nuestro nombre. Igualmente, debemos presentar la realidad del verdadero Islam, basándonos en los requerimientos y restricciones de nuestras fuentes, para disipar mitos y cualquier ambigüedad. Nuestro noble Profeta también incluyó un método similar en un hadiz auténtico: “Escuché decir al Mensajero de Al-lah: ‘Quienquiera de ustedes que vea un mal, que lo cambie con su mano; si esto no le es posible, entonces (que lo cambie) con su lengua; y si esto no le es posible, entonces con su corazón; y esta es la más débil manifestación de la fe” (Muslim).

Cambiar el temor en buenos actos

Es probable que no se tenga el poder de cambiar las políticas de los Estados Unidos ni incluso, a gran escala, la forma en que los musulmanes son percibidos desde una luz negativa en este país. Sin embargo, sí es posible tener un impacto en nuestra comunidad. No importa qué tan pequeño sea tu esfuerzo, recuerda siempre que el cambio empieza por ti mismo. Y como con todo lo que empieza a pequeña escala, existe la capacidad de crecer hacia algo mucho mayor e incluso con mucho más significado.

El miedo paraliza y no tiene cabida en el corazón de un musulmán. Consumirá la fibra de tu esencia y puede conllevar a otras problemáticas que pueden afectar tu vida cotidiana. En lugar de esto, transforma este miedo en buenas obras e ilumina tu pequeño rincón en este mundo con la luz del Islam, desvaneciendo la oscuridad.