Revelando los eventos del Último Día | Parte 3 de 5

La reunión

Después de resucitar a la humanidad y sacarla de la Tierra, Al‑lah reunirá a la gente para la rendición de cuentas, sin omitir a una sola persona. Ese día es llamado el Día de la Reunión, porque Al‑lah reunirá a las naciones tempranas y tardías. Dice Al‑lah: {Los primeros y los últimos serán congregados en un día ya establecido} [Corán 56:49-50].

Esto demuestra el poder y el conocimiento de Al‑lah, el Más Glorioso y Sublime, y prueba que nada es demasiado para Él, ni en la Tierra ni en el cielo. Él dice: {Dondequiera que estén, Dios los reunirá a todos [el Día del Juicio Final]} [Corán 2:148].

Incluso si una persona muere y no queda rastro de ella (siendo devorada por animales feroces, por peces, atropellado por tanques, quemada en el fuego o algo semejante), Al‑lah tiene contados a los seres humanos y sin duda los reunirá a todos, sin dejar a nadie fuera.

Al‑lah dice: {Todos los que habitan en los cielos y en la Tierra se presentarán sumisos ante el Compasivo. Los ha enumerado y contado perfectamente. Todos se presentarán solos ante Él el Día del Juicio} [Corán 19:93-95].

También dice: {Los congregaré y nadie podrá ausentarse} [Corán 18:47].

Las aleyas del Corán indican que todas las criaturas serán reunidas, incluyendo seres humanos, los yinn, los ángeles e incluso las bestias. Dice Al‑lah: {No hay criatura que camine en la tierra o vuele con sus dos alas que no forme una comunidad igual que ustedes. No he omitido nada en el Libro. Todos serán resucitados ante su Señor [el Día del Juicio]} [Corán 6:38].

Cuando estén reunidas, todas las personas estarán descalzas, desnudas e incircuncisas, como dice una tradición citada por Ibn Abás, en la que el Profeta recitó las palabras de Al-lah: {Así como inicié la primera creación, la repetiré} [Corán 21:104]. Y cuando Aisha lo escuchó recitar dicha aleya, le preguntó: “Mensajero de Al‑lah, ¿todos los hombres y mujeres estaremos viéndonos unos a los otros?”, él respondió: “Aisha, la situación será demasiado grave para que se miren unos a los otros”.

¡Qué terrible será ese día, Le ruego a Al‑lah que nos salve, nos proteja, y nos ahorre algunos de los arrepentimientos de ese día!

Una vez la gente esté reunida en esas condiciones, será cubierta con ropas. Las personas íntegras tendrán ropas decentes, y las malvadas vestirán batas de alquitrán y escudos de guerra. La primera persona en ser cubierta con ropas será el amigo íntimo de Al‑lah, Abraham, y luego será cubierto Muhammad.

La tierra en la que será reunida la gente es diferente de aquella en que vivimos. Dice Al‑lah: {El día en que la Tierra sea cambiada por otra y los cielos [por otros cielos], todos se presentarán ante Dios, el Único, el Victorioso} [Corán 14:48].

Sahl Ibn Saad citó al Profeta diciendo: “La gente será reunida en el Día de la Resurrección en una tierra puramente blanca, como un pan de trigo puro”.

Ibn Mas’ud comentó sobre las palabras de Al‑lah {El día en que la Tierra sea cambiada por otra}, diciendo: “La Tierra será remplazada por una tierra como plata, sobre la que no habrá sido derramada sangre prohibida ni se habrá cometido ningún pecado”.

El momento en que la Tierra será remplazada será cuando la gente esté en el camino recto. Dijo Aisha: “Le pregunté al Mensajero de Al‑lah acerca de las palabras de Al‑lah, el Más Glorioso y Sublime: {El día en que la Tierra sea cambiada por otra y los cielos [por otros cielos]}, y dije: ‘¿Dónde estará la gente, Mensajero de Al‑lah?’. Respondió: ‘En el camino’”.

Al final de ese día, la gente se encaminará ya sea hacia el Paraíso o hacia el Infierno. En una narración auténtica, el Profeta dice que a cada nación se le pedirá que siga a la deidad que solía adorar. Los adoradores del Sol lo seguirán, los adoradores de ídolos seguirán a sus ídolos, quienes adoraban las riquezas las seguirán, etc. Luego, todas esas deidades caerán al fuego y sus adoradores las seguirán y caerán con ellas, como dice Al‑lah acerca del Faraón: {Él irá al frente de su pueblo el Día del Juicio y los conducirá al [castigo del] Infierno. ¡Qué pésimo lugar al que ingresarán!} [Corán 11:98].

Entonces, los incrédulos serán encaminados, grupo tras grupo, dentro del Fuego: {El día que el castigo los envuelva por arriba y debajo de sus pies, [Dios] les dirá: “Sufran las consecuencias de sus propias obras”} [Corán 29:55].

Serán arrastrados sobre sus rostros y no caminarán con sus pies cuando entren al Infierno. Dice Al‑lah: {Los que sean arrastrados sobre sus caras al Infierno serán quienes tengan el peor destino, los más extraviados del camino} [Corán 25:34].

Anas Ibn Málik dijo que un hombre preguntó: “Mensajero de Al‑lah, cómo será llevado un incrédulo sobre su rostro en el Día de la Resurrección”. El Profeta respondió: “¿Acaso Aquel que le permitió caminar sobre sus pies en esta Tierra no es capaz de hacerlo caminar sobre su rostro en el Día de la Resurrección?”.

Incluso estarán ciegos, sordos y mudos. Dice Al‑lah: {A quien Dios guíe estará bien encaminado, pero a quienes permita que se extravíen nadie los podrá socorrer salvo Él. Los congregaré de cabeza el Día de la Resurrección, ciegos, mudos y sordos. El Infierno será su morada; siempre que el fuego se atenúe, avivaré su llama} [Corán 17:97].

Cuando lleguen a su morada y se den cuenta de los horrores que los esperan, sentirán arrepentimiento y desearán volver a la vida para ser creyentes, pero no hallarán escape del Infierno. Dice Al-lah: {Si los vieras cuando sean detenidos ante el Fuego y digan: “¡Ojalá pudiéramos volver [a la vida mundanal], para no desmentir la palabra de nuestro Señor y ser de los creyentes!”} [Corán 6:27].

Él también dice: {Los pecadores verán el Fuego y sabrán que caerán en él, pero no encontrarán escapatoria} [Corán 18:53].

Nadie se salvará del Infierno excepto los humanos y los yinn piadosos, que creyeron en Al‑lah y en Sus mensajeros, y siguieron lo que les fue revelado a ellos. Dice Al‑lah: {Todos ustedes lo contemplarán [al Infierno], y esa es una determinación irrevocable de tu Señor} [Corán 19:71].

Por lo tanto, devotos de Al‑lah, teman a Al‑lah y trabajen por la vida después de la muerte, pues la escena y los eventos del Día de la Resurrección serán insoportables. Preparémonos, pues, de la misma manera en que lo hizo la primera generación de musulmanes.