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Revelando los eventos del Último Día | Parte 2 de 5

La Resurrección

Después de que Al‑lah destruya este universo y perezca todo excepto Él, traerá de nuevo a las personas a la vida para el Día del Regreso. A Su orden, el ángel Israfil soplará el cuerno, las almas regresarán a sus cuerpos y la gente se levantará para pararse frente al Señor de la Creación.

{Será soplada la trompeta y todos los que estén en los cielos y en la Tierra perecerán, excepto quien Dios quiera; luego será soplada por segunda vez y [todos resucitarán] poniéndose de pie [para ser juzgados]. Entonces verán} [Corán 39:68].

Al‑lah también dice: {Dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Qué nos hizo surgir de nuestro lecho?” [Se les dirá:] “Eso fue lo que les prometió el Misericordioso, los Mensajeros les decían la verdad”} [Corán 36:52].

Un hadiz citado por Múslim dice: “Al‑lah enviará una lluvia con la que hará crecer los cuerpos de la gente. Luego el cuerno será soplado una vez más, y ellos se levantarán mirando”.

Esto es apoyado por las palabras de Al‑lah: {De ella [la tierra] los he creado, a ella los haré retornar [cuando mueran], y de ella los haré surgir nuevamente [el Día de la Resurrección]} [Corán 20:55].

Al‑lah, el Más Glorioso y Sublime, muestra en el Glorioso Corán muchas comparaciones de la Resurrección con la regeneración de la tierra con plantas después de la lluvia. Dice Al‑lah: {Dios es Quien envía los vientos que conducen las nubes, y con ellas riega un territorio muerto. [Dios] da vida a la tierra árida con las lluvias; de igual manera será la resurrección} [Corán 35:9].

Al‑lah, el Más Glorioso y Sublime, pone en todo ser humano un hueso que la Tierra nunca puede consumir, y del que las criaturas serán reconstruidas en el Día de la Resurrección. Es la punta del cóccix, como se menciona en un relato citado tanto por Bujari como por Múslim.

El primero que resucitará y saldrá de la grieta de la tumba abierta será el Profeta Muhammad, que dirá: “Soy el maestro de la descendencia de Adán en el Día de la Resurrección, el primero para quien se abre la tumba, el primer intercesor, y el primero cuya intercesión es aceptada” (Tirmidhi).

El Libro de Al‑lah y las enseñanzas del Profeta están llenas de recordatorios acerca del Día de la Resurrección. Todos los profetas y mensajeros les dijeron a sus pueblos acerca de esto, y acerca de la buena perspectiva del Paraíso y de la amenaza del Infierno. Al‑lah dice que los incrédulos admitirán en el Día del Juicio que sus mensajeros les advirtieron sobre el Más Allá. Al‑lah dice: {Cada vez que un grupo sea arrojado en él, sus guardianes les preguntarán: “¿Acaso no se les presentó un amonestador?” Dirán: “Sí, se nos presentó un amonestador, pero lo desmentimos diciendo: Dios no ha revelado nada y estás en un gran error”} [Corán 67:8-9].

Al narrar la historia de Noé, dice Al‑lah: {Dios los ha creado de la misma tierra que a las plantas, y como a las plantas los ha hecho brotar de ella. Después los hará volver a ella [al morir], y de ella nuevamente los hará resurgir [el Día del Juicio Final]} [Corán 71:17-18].

Y en una súplica, dice Abraham: {¡Oh, Señor nuestro! Perdóname, así como a mis padres y a todos los creyentes el Día que se celebre el Juicio [Final]} [Corán 14:41].

Del mismo modo, el creyente entre el pueblo del Faraón estaba seguro de que la Resurrección vendría. Al‑lah lo cita diciendo: {No hay duda de que aquello a lo que me invitan carece de fundamento en esta vida y en la otra; todos compareceremos ante Dios, y quienes exceden los límites serán los moradores del Infierno} [Corán 40:43].

Otros libros divinos revelados por Al‑lah, el Más Sublime, contienen muchas referencias al Último Día, advirtiendo sobre él y anunciando las buenas nuevas que Al‑lah ha preparado para los creyentes. Estos libros, sin embargo, han sido adulterados de muchas maneras. Aun así, todavía quedan hoy día algunos pasajes al respecto en el Antiguo y en el Nuevo Testamentos. En el capítulo 32 del Deuteronomio de la Torá de Samaria, dice: “¿No tengo yo esto guardado conmigo, sellado en mis tesoros? Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo su pie resbalará” [Biblia Reina-Valera, Deuteronomio 32:34-35].

En el libro de Daniel dice: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua” [Biblia Reina-Valera, Daniel 12:2].

En el libro de Lucas en el Nuevo Testamento, dice: “Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos…” [Biblia Reina-Valera, Lucas 16:22-23].

Uno de los libros que habla mucho sobre el Paraíso y el Infierno es el Evangelio de Bernabé, que no es reconocido por el Concilio de Iglesias para su inclusión en el Nuevo Testamento, pues está de acuerdo con el Corán en muchas normas, pero en desacuerdo con los demás libros de la Biblia en muchos asuntos de creencia.

Terrores del Día de la Resurrección

El Día de la Resurrección será un día tremendo, de mucho terror, y los seres humanos jamás enfrentarán ningún otro día como ese. Al‑lah dice: {¿Acaso no saben que serán resucitados? En un día terrible, un día en el que comparecerán los seres humanos ante el Señor del universo} [Corán 83:4-6].

Él también lo describe como un día de aflicción: {Los que rechazan el Mensaje aman la vida efímera y dan la espalda a un día cargado de aflicción} [Corán 76:27].

En el capítulo del Hayy (la peregrinación), Al‑lah dice: {¡Oh, gente! Tengan temor de su Señor. El terremoto que ocurrirá cuando llegue la Hora [del Juicio] será algo terrible. El día que llegue, las mujeres que estén amamantando a sus hijos se desentenderán de ellos, las embarazadas abortarán [por el terror], y verás a las personas caminar como ebrios, pero no estarán ebrios, sino que el castigo de Dios será intenso} [Corán 22:1-2].

Es suficiente que sepas que el cabello de un niño se volverá blanco debido a los grandes terrores que presenciará. Dice Al‑lah: {Si no creen, no podrán librarse del castigo del día terrible [del Juicio], que hará encanecer hasta a los niños} [Corán 73:17-18].

Además, las relaciones de parentesco serán cortadas. Ningún hijo preguntará por sus padres, ninguna madre preguntará por sus hijos, y ningún hermano preguntará por sus hermanos. Al‑lah dice: {Cuando se sople la trompeta [por segunda vez para dar comienzo al Día del Juicio, y todos sean resucitados], de nada les servirá el linaje, ni los parientes se preguntarán unos por otros} [Corán 23:101].

Él también dice: {El ser humano huirá de su hermano, de su madre y de su padre, de su esposa y de sus hijos. Ese día cada uno estará preocupado por sí mismo} [Corán 80:34-37].

En ese día, los incrédulos estarán dispuestos a darlo todo para que se les alivie el castigo, y si poseyeran dos veces todo cuanto hay en la Tierra, estarían listos para darlo a fin de pagar su propio rescate. Al‑lah dice: {… quienes se nieguen a creer, sepan que, aunque poseyeran todo cuanto existe en la Tierra, o el doble, y lo ofrecieran como rescate [para salvarse del tormento], recibirán un castigo terrible; su morada será el Infierno} [Corán 13:18].