Recluirse versus relacionarse: ¿Cómo escoger? (parte 2 de 2)

Aislamiento: Sus beneficios y perjuicios

La principal ocasión en la cual los eruditos prefieren el aislamiento a relacionarse con los demás es en tiempos de fitna (adversidad en la religión).

“La Gente de la Cueva” fue un grupo de jóvenes mencionado en el Corán. Estos valientes jóvenes dejaron sus hogares para ir a vivir en una cueva. ¿Por qué? Porque estaban siendo forzados a renunciar a su fe en Al-lah bajo amenaza de ser asesinados. Al-lah captura la escena de su escapada en esta aleya:

{Recuerda cuando los jóvenes se refugiaron en la caverna y dijeron: “¡Señor nuestro! Acógenos en Tu misericordia y concédenos que nuestra situación se solucione correctamente} [Corán 18:10].

El Imam Qurtubi dijo al respecto: “Este verso se refiere explícitamente a la huida para salvar la propia religión y el abandono (hiyra) de la familia, los hijos, los parientes, los amigos, la tierra y la riqueza por miedo a las pruebas y a la persecución que puede sufrir una persona… Así que vivir en las montañas, vivir en cuevas, y aislarse de la gente con el fin de acercarse al Creador, y la permisibilidad de huir de los tiranos es la sunna (camino) de los profetas y de los santos” (citado de Philips, 30).

Los sabios también citan el siguiente hadiz como soporte de esta idea: “Pronto llegará el momento en que la mejor propiedad de un musulmán será la oveja, que llevará a la cima de las montañas y a los lugares de lluvia (valles) para huir con su religión de las aflicciones” (Bujari, 19).

Otra razón para preferir el aislamiento es el enfocarse de manera personal en la adoración de Al-lah.

“Si se aplica con el correcto entendimiento, el aislamiento puede ser muy beneficioso”, dijo el doctor Al Qarni, citó entonces a Ibn Taimiah: “A veces, es necesario que el siervo se aísle de los demás para orar, recordar a Al-lah, recitar el Corán y autoevaluarse, al igual que a sus actos. También el aislamiento le permite a la persona suplicar, buscar el perdón, mantenerse alejado del mal, etcétera” (135).

También, al aislarse, se saca tiempo libre para estudiar el Islam o para escribir libros.

Por otra parte, también se pierde mucho aislándose de los demás. Aparte de las recompensas que podríamos haber adquirido al relacionarnos, perdemos algo de control sobre nuestra salud emocional y psicológica.

“Si una persona fuera condenada a estar aislada durante muchos meses, alejada de todas las actividades normales y de todas las relaciones interpersonales, una depresión sustancial sería el resultado”, dice el Dr. David Burns, reconocido psicólogo de la CBT. “Incluso los monos jóvenes caen en un estado aletargado, ausente, si se los separa de sus semejantes y se los reduce a permanecer en una pequeña celda” (82).

Bueno, somos más que monos sociables, o eso espero. Los seres humanos estamos destinados a vivir entre otros de nuestra especie. Nos gusta pertenecer a otros, formar cálidas conexiones, amar y consentir. Todas las reglas del Corán y de la Sunna sobre interacciones sociales indican esto.

En el aislamiento también se pierden las oportunidades de compartir ideas, pensamientos y experiencias con otros, lo que lleva a que el conocimiento teórico se estanque en las páginas de los libros en lugar de salir y encontrar expresión en el mundo real. Se pierde el aspecto práctico del ‘Ilm.

Entonces, para resumir:

Ventajas de recluirse Desventajas de recluirse
• Puede proteger de poner en riesgo su salud espiritual al enfrentarse a la fitna. • Se pierden todas las bendiciones que se ganan al relacionarse.
• Se evita adoptar hábitos pecaminosos provenientes de los demás, así como propagar los propios transfiriéndolos a los demás. • Se queda susceptible a la depresión y otros problemas relacionados con la soledad.
• Se pueden enfocar todo el tiempo y atención en adorar a Al-lah, reflexionar sobre el Corán, buscar conocimiento y otros actos beneficiosos. • Se reduce la oportunidad de aprendizaje y de compartir un conocimiento práctico.
• Es más fácil proteger las buenas acciones del riya’ (exposición) si se realizan buenas acciones en soledad.

Aislamiento para evitar la fitna

Entonces, debemos aislarnos en tiempos de fitna. Pero la pregunta es: ¿Qué es fitna? ¿Qué grado de dificultad nos permite buscar aislamiento de la sociedad?

La pregunta se puede responder mirando otra pregunta: ¿En qué grado de dificultad buscaron aislarse el Profeta, “la gente de la cueva” u otras personas de virtud a lo largo de la historia?

Observemos a “la gente de la cueva”. Ustadh Nouman Ali Khan, en su Tafsir In-Depth de la sura de “La cueva”, cita el Tafsir de Al Qasimi:

“Algunas personas piensan que el beneficio de esta aleya [18:16] es que permite, por sanción divina, que la gente deje de lado la sociedad y, de hecho, este es un acto preferible desde un sentido absoluto. Pero es un error. En realidad, a lo que se hace alusión aquí es al hecho de que la gente de la cueva había perdido la esperanza de encontrar otra solución. Es cuando la persona sufre de coerción en asunto de su religión, y se espera de él o ella el shirk. De hecho, la gente de la cueva no huyó de otros musulmanes. Huyeron de personas que estaban sedientas de su sangre, y que deseaban que ellos se apartaran de su religión”. (In-Depth, Sura Al Khaf, aleya 16).

Estas personas iban a morir, no tenían otro lugar dónde ir, y entonces Al-lah vino a ellos con Su ayuda milagrosa. ¿Cuándo huyó la gente de Musa? Cuando iban a ser aniquilados por el Faraón (Ibid.).

Nuestra sociedad siempre va a ser atacada con espinas de la fitna hasta la llegada del Dayal.  Pero esto no es una razón para no caminar por la calle o para irse a vivir a un árbol. Buscar el aislamiento, de acuerdo a Ustadh Nouman y Al Qasimi, se justifica solo si la espina es lo suficientemente grande como matar a la persona o aniquilar su alma.

Aislamiento para adorar a Al-lah

A través de la historia, muchas personas han considerado loable la búsqueda de aislamiento para adorar a Al-lah y para reflexionar sobre el sentido de la vida. ¿Se necesita evidencia de esta perspectiva? El Profeta fue a meditar a la cueva de Hira para meditar antes de que le llegara la revelación. De hecho, fue en ese momento y allí donde el ángel Gabriel vino a él por primera vez.

 El Shaij Yasir Qadhi no está de acuerdo con esta perspectiva.

No hay duda de que nuestra religión promueve momentos de soledad, es decir, que nos alejemos momentáneamente del mundo que nos rodea y que nos concentremos en la adoración a Al-lah. Sin embargo, no es de la sunna desprenderse de la sociedad y cortar lazos con esta. Eso fue algo que el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) hizo antes de que la revelación descendiera. Una vez que la revelación inició, no hubo necesidad de que él hiciera esto. Entonces, nunca más regresó a Hira para entrar en estado de adoración allí, nunca retornó a este tipo de soledad.

Logrando un equilibrio saludable

Intenté presentar algunos de los pros y contras del aislamiento voluntario lejos de la sociedad. No existe una única conclusión que pueda derivarse de esta discusión. Cada individuo tiene que decidir por sí mismo lo mejor para sí, basándose en sus propias circunstancias.

Ibn Al Mubarak vio el acto de recluirse desde una luz ligeramente diferente. La definió como una reclusión del corazón: “Te mantienes entre la gente pero tu corazón permanece libre. Cuando se involucran en la adoración de Al-lah, te juntas con ellos y cuando se involucran en otros asuntos, te mantienes en silencio” (Philips, 31).

Relaciónate con la gente tanto como puedas soportarlo. Pero no te estreses demasiado. Toma cortes regulares y busca el aislamiento con el fin de reflexionar en cómo relacionarte te afecta y lo mejor que puedes hacer al respecto, para recargar tu fe y energía mental, y después retornar a la sociedad con un vigor renovado.

Y si una persona realmente desea la soledad, propone el Shaij Yasir, el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) nos mostró la forma de lograr esto: Rezar en la noche cuando todo el mundo duerme.

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Referencias

  • Burns, David D. Feeling Good: The New Mood Therapy. New York: Avon Books, 1999.
  • Al ‘Itr, Nuruddin. Sharh Umdatul Ahkam4.
  • Khan, Nouman Ali. Quran In-Depth: Surat Al Kahf. www.bayyinah.tv. 08-Feb-2017.
  • Philips, Abu Ameenah Bilal. Tafseer Surat al-Kahf. IOU, DATE.
  • Al-Qarni, ‘Aid Ibn Abdullah. Don’t Be Sad. Riyadh: IIPH, 2003.
  • Qadhi, Yasir. Seerah of Prophet Muhammed. Part 10. https://www.youtube.com/watch?v=nIpG-3Fvk4c&list=PLAEA99D24CA2F9A8F&index=10