¡Oh, Al-lah! protégenos de todo mal

El Islam nos llama a hacer una equilibrio entre nuestra creencia y entre práctica de adoración y acciones. Debemos tener certeza de que Al-lah es el Único que puede librarnos de todo mal, pero, además, debemos encomendar nos a Él y dejar en la manos de Dios todos nuestros asuntos. A continuación encontrarán la transcripción de las súplicas y su traducción:
1- Al-lahumma inni a’udhu bika minal barasi wa yununi wal yudham wa sayi’ al asqam, que quiere decir: ¡Oh, Al-lah! me refugio en tí de la lepra, de la locura, de la parálisis y de toda enfermedad maligna».
2- Bismil-lahil-ladhi la yadurru ma’asmihi shai’un fil ardi wa la fis-samai’ wa huwas-Sami’ul ‘Alim, que significa: En el nombre De Dios en cuyo nombre nada puede dañar en la Tierra o en el cielo y Él es el Omnisciente, el Omnisapiente.
3- A’udhu bi kalimantil-lahit tammati min sharri ma jalaq, que quiere decir: Me refugio en la Palabras perfectas De Dios del mal que Él ha creado.
4- Astagfirul-lah wa atubu ilaih, que significa: Le pido perdón a Al-lah y me ante Él me arrepiento.