Cinco formas simples de fortalecer la conexión de sus hijos con el Corán

En esta vida, cada uno de nosotros está predestinado para superar obstáculos, lo importante es cómo lo hacemos. La forma en que una persona enfrenta sus problemas y logra superarlos define su carácter, su voluntad y su fe en lo divino. Por otro lado, muchos entre nosotros se rinden fácilmente.

Puede haber innumerables motivos para que una persona pierda sus esperanzas y caiga en la oscuridad; pero, como seguidores del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es nuestra obligación sacarlos de esta oscuridad. Aquí es donde el Islam, nuestra religión, juega un gran papel. Nos guía hacia la senda que debemos seguir.

También conocido como As-Sirát Al Mustaqím, este es el sendero que debemos encontrar y seguir durante nuestras vidas. Mientras tanto, debemos comunicarles el mapa de la ruta a los demás a nuestro alrededor. Principalmente, esta misión inicia en nuestros hogares; por ejemplo, si eres padre, tu responsabilidad definitiva es guiar a tus hijos hacia el sendero. Conviértelo en el propósito de tu vida. Tu Señor te ha dado una gran oportunidad. Tus esfuerzos con tu hijo hoy pueden producir una reacción en cadena que alcanzará varias generaciones.

Debes mantener en tu mente que tus hijos son tu mayor responsabilidad. Los hijos pueden ser una fuente de recompensa interminable si nos enfocamos en educarlos en los preceptos del Islam. Aunque hay mucha literatura disponible sobre este tema, no hay nada mejor que la palabra de nuestro querido Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; él dijo: “Ciertamente, cada uno de ustedes es un pastor y cada uno de ustedes será responsable por su rebaño. El líder que es una autoridad sobre su gente es responsable y será interrogado respecto a su responsabilidad. El padre será responsable por los habitantes de su hogar y será interrogado por ellos. La esposa es responsable por la casa de su esposo y será interrogada por ella. El sirviente es responsable por la propiedad de su amo y será interrogado por ella. Ciertamente, cada uno de ustedes es un pastor y cada uno de ustedes será responsable por su rebaño” (Bujari y Muslim).

Es correcto entonces afirmar que somos los pastores de este rebaño; por lo tanto, debemos descubrir la perspectiva islámica que fue adoptada por el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, para educar a la gente a su alrededor.

En principio, debes trabajar en desarrollar un nexo entre tu hijo y el Corán. Deja que el libro guíe el camino y observa los milagros mientras tu hijo avanza por una senda maravillosa. Hacer esto es bastante sencillo si conoces lo básico.

Aquí abajo, te indicamos cinco maneras de fortalecer el nexo de tu hijo con el Corán:

Hazlos escuchar

Esta es la primera y más útil forma de iniciar la relación de un niño con el Corán. De hecho, las madres deberían escuchar más recitaciones del Corán cuando el feto empieza a desarrollar su Sistema auditivo. Esto sucede durante el cuarto mes del embarazo. Una vez que el niño comienza a tener sensaciones se debe establecer el hábito de recitar el Corán a su alrededor. La madre puede hacerlo ella misma o poner una recitación grabada.

Además, debes prohibir la música en tu casa, aleja a tus hijos de cualquier clase de música hasta que cumplan diez años, esto incluye videojuegos, televisión, películas y dibujos animados. A pesar de que esto es difícil, es necesario tomar una posición firme al respecto y verás que tendrás resultados maravillosos en el futuro.

Debes tener cuidado con que el Corán no sea un sonido de fondo solamente. Asegúrate de que el medio ambiente sea conveniente, no debe haber ruidos y aconseja a tus hijos que guarden absoluto silencio cuando la recitación está en curso.

Cuenta historias

Es posible que un niño dé respuestas vagas cuando se le pregunta sobre el Corán. El hecho de que el Corán sea en árabe hace que sea esencial que le hagamos entender a nuestro hijo su traducción. Puedes empezar contándoles historias acerca del Corán.

Las psicología afirma que los niños tienen una fuerte imaginación. Ellos se transfieren a otro mundo prácticamente cuando les contamos de dinosaurios y princesas. ¿Qué tal si les contamos del gran Abraham, la paz sea con él, del bello José, la paz sea con él, y del más gentil de todos Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él?

Así, no solo tendrán más conocimiento del Corán, sino que también empezarán a amar nuestra religión, in sha Al-lah (Dios mediante), y este será nuestro máximo logro como padres musulmanes.

Nuestro objetivo es hacer que nuestros hijos amen nuestra práctica religiosa y no se alejen de ella. Esto significa que debemos ser nosotros los modelos a seguir adoptando buenos modales.

El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Nada pesará más en la balanza (el Día del Juicio) que los buenos modales”.

Algunos piensan que los castigos pueden ser una manera de lograr que los niños tomen en serio el estudio. Sin embargo, de la vida del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, aprendemos que debemos ser gentiles con la gente de todas las edades.

Anas Ibn Málik, que Al-lah esté complacido con él, relató: “Un beduino vino y se orinó en una esquina de la mezquita. La gente empezó a gritarle pero el Profeta se los impidió hasta que terminó de orinar. Luego el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les ordenó verter un balde de agua sobre el lugar alcanzado y ellos lo hicieron así” (Bujari).

Da pasos cortos

Los métodos agresivos de aprendizaje se hacen inútiles cuando se trata de impartir conocimiento coránico. Deja que tus hijos absorban lentamente la esencia del Corán, haz que escuchen distintas partes del libro en distintas ocasiones, por ejemplo, puedes sentarte a su lado y recitarles cuando están por dormir. Deja que se sienten cerca de ti cuando recites. Usa una voz melodiosa al recitar para que ellos sientan amor por el libro.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Embellezcan el Corán con sus voces” (Abu Dawud).

Si tus hijos están estudiando el Taywid (recitación coránica) con algún maestro, no los agobies con obligaciones, ayúdalos con su recitación y dales descanso cuando sientas que ya no pueden seguir.

Algo importante es preocuparse por elegir un buen maestro. Asegúrate que el maestro que has elegido para tus hijos tenga un Taywid apropiado. Además, pídeles que te mantengan al tanto siempre, tu comunicación constante con su maestro te ayudará a seguir los progresos que hagan tus hijos e identificar sus debilidades. Entonces podrás coordinar con su maestro para tratar apropiadamente con tales casos.

Realiza actividades familiares

Tu hijo/a aprenderá mejor si ve que toda la familia va por el mismo camino. Asegúrate de que tú y tu esposo o esposa tengan una fuerte relación con el Corán. Esto será una inspiración para tus hijos. Y no solo eso, sino que deberás ponerte creativo cuando animes a tus hijos a establecer contacto con el Corán. Trata de emprender actividades o juegos en los que participe toda la familia junta. Puedes, por ejemplo, crear un concurso de preguntas y respuestas y premiar después al ganador, o puedes elegir una parte del Corán y debatir las perspectivas de toda la familia al respecto. Durante estas sesiones trata de mantenerte en el nivel correspondiente a cada niño y anímalos a opinar.

A pesar de que la enseñanza del Corán es extremamente importante, esto no puede causar un distanciamiento entre padres e hijos, debes compartir tiempo con tus hijos siempre. La presión puede hacer que tomes el camino más rudo, aprende a lidiar con la presión.

Sé un maestro como el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, quien dijo: “¡Oh gentes! Sálvense ustedes mismos del fuego del Infierno, aunque sea con un dátil (dado en caridad). Y si no tienen nada, pues háganlo con palabras gentiles y amistosas” (Bujari).

Ruega a Al-lah

El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Hay algunas plegarias que serán respondidas sin duda: la plegaria del oprimido, la plegaria del viajero y la plegaria del padre por su hijo” (Ibn Mayah).

Todos tus esfuerzos serán vanos si no buscas la ayuda de Al-lah. Ya vimos cómo los profetas nunca olvidaron rogar a Al-lah por sus hijos. Rogaron a su Señor que guiara a sus hijos y a las generaciones venideras. Debemos seguir el mismo comportamiento.

En vez de usar palabras rudas cuando tu hijo comete algún error, ruega a Al-lah por él. Durante tus rezos diarios inclínate ante tu Rabb, pídele que guíe a tus hijos, pídele que los haga seguir la senda del Corán.

Confía en Al-lah y verás milagros divinos suceder en tu favor.

Que Al-lah permita a nuestros hijos y a nosotros vivir según el Corán y reunirnos a todos en el Paraíso… ¡Amén!