Pregunta a tu consejero: ¿Ser religioso significa ser desaliñado?

Pregunta:  

¿Ser religioso significa ser descuidado o desaliñado? Mi esposa no cuida de su apariencia (su figura, su ropa, su aseo) bajo el pretexto de que está ocupada siendo religiosa. ¿Qué consejo nos daría a ella y a mí? 

Respuesta: 

Ser religioso ciertamente no significa no preocuparse por mantenerse en forma, por la ropa o el aseo. Con respecto a mantenerse en forma, esto en realidad es relevante solo por estar relacionado con la salud en general y el estado físico. La forma del cuerpo es algo designado por Dios, tiene que ver la genética, y no es una elección de la persona. Pero, qué tan bien un hombre o una mujer mantiene esa forma, es una conducta aprendida. Y en última instancia, es una opción el esforzarse por lograr el bienestar a través de una buena dieta y ejercicio o, por el contrario, ignorar los requisitos necesarios para mantener un estilo de vida saludable. 

Tener cuidado de la apariencia es un aspecto integral en la búsqueda de la excelencia (Ihsan), y es naturalmente una parte muy importante de la aspiración general de un verdadero creyente. Por supuesto, el principio del camino del medio, el equilibrio, evitando los extremos en ambos lados, es el camino del Islam. 

Entonces, la idea de vestirse con ropas hermosas que realcen la dignidad y el honor de un ser humano es perfectamente “religioso”. Dijo el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él): “Ciertamente, Al-lah ama ver los efectos de Sus bendiciones sobre Sus siervos” (Tirmidhi). 

Por supuesto, no es correcto cuando la intención es alardear o dejarse llevar por la vanidad; pero es irse al otro extremo el descuidar la higiene personal y la apariencia física. Además, es parte integral de una relación matrimonial saludable el tener cuidado con la apariencia y preocuparse por lucir bien para el cónyuge. Dijo Ibn ‘Abbas (que Al-lah esté complacido con él): “… De hecho, yo me engalano porque amo que mi esposa se engalane para mí” (Tafsir Al Qurtubi). 

En general, debemos cuidar de nuestra higiene personal y de nuestra apariencia física, ya que esto constituye la capa externa del ser interior. Si me siento satisfecho de que mi intelecto esté organizado, mis emociones sean estables y seguras, y mi alma se esfuerce por alcanzar la pureza y la sinceridad, ¿acaso no me sentiré satisfecho de tener una apariencia limpia y bien arreglada? 

El Islam nos guía hacia la integración de los diferentes aspectos de nuestras vidas, de nuestros seres. El llevar una vida disciplinada se aplica al cuerpo, a la mente, al corazón y al alma. Comer correctamente, ejercitarse, desarrollar el intelecto, practicar la paciencia y la perseverancia, disciplinar el diálogo interno, esforzarse por lograr la Taqwa, fortalecer y profundizar los lazos de amistad y de parentesco, todos estos aspectos están interconectados para poder alcanzar los objetivos de nuestras vidas: adorar a Al-lah, esforzarse por la Taqwa, purificar el corazón, y apuntar a la excelencia en cada acción, actividad y aspiración.